SAN JUAN

La casa de Sarmiento en Buenos Aires (Casa de San Juan en Buenos Aires), fue adquirida por el prócer después de terminar su mandato como Presidente de la Nación (1868-1875) y fue la casa de su vejez, la primera y única de su propiedad en Buenos Aires. Fue el lugar en el que pudo gozar de una vida familiar e intelectual, después de una larga trayectoria pública.

Domingo Faustino Sarmiento nació en San Juan, Argentina, en 1811 y falleció en Asunción del Paraguay en 1888. Estadista, escritor, periodista, pensador, diplomático, militar, fue sobre todas las cosas un educador y propulsor de la educación pública.

A lo largo de su vida, residió en muchas ciudades y habitó numerosas residencias, pero existen dos que tienen una vinculación duradera con su vida: la casa Natal de Sarmiento en San Juan y su casa de Buenos Aires.

Sarmiento habitó esta casa de la calle Cuyo (luego renombrada Sarmiento, en honor al prócer que vivió sobre ella) en compañía de su hermana María del Rosario, de su hija Faustina Sarmiento de Belín y de sus seis nietos: Julio, Emilio, Augusto, Elena, Luisa y Eugenia, en cuya formación intelectual y espiritual intervino activamente. En esos tiempos, Sarmiento se desempeñó como senador nacional por la provincia de San Juan, ministro del Interior y de Relaciones Internacionales de la Nación y Superintendente del Consejo Escolar. 

A tres años de su fallecimiento, en 1891, su familia vendió la casa y ésta tuvo distintos usos: fue una vivienda familiar, funcionó un laboratorio y hasta una escuela. En 1947 la casa fue adquirida por el Estado Nacional que necesitaba espacio para la Seccional 3ª de la policía. Un año después fue declarada Monumento Histórico Nacional para preservar el patrimonio del edificio que fuera hogar del Maestro de América.

Ese mismo año, la Legislatura de la Provincia de San Juan promulgó por ley Nº 1.280 la creación de la Casa de San Juan en Buenos Aires, que funcionaría como sede de la representación oficial de la provincia en la Capital Federal.

La Casa de la Provincia funcionó en distintos locales del microcentro porteño, hasta que en 1980 el Estado Nacional le cede al gobierno de San Juan el cuidado y la restauración de este monumento histórico nacional. Todos los sanjuaninos y sanjuaninas pasarían a tener su representación oficial en el mismo lugar que habitara su máximo prócer, Domingo Faustino Sarmiento.

Así comenzó la ardua tarea de restaurar la casa, preservando su valor histórico y a la vez buscando la funcionalidad que permita prestar sus servicios de manera óptima. En el marco del centenario de la muerte de Sarmiento, en 1988, se inaugura oficialmente la sede actual de la Casa.

Este oasis sanjuanino en la Ciudad de Buenos Aires es la sede oficial del gobierno de la provincia. Aquí se celebran reuniones y actos oficiales que promueven nuestra industria ante el mercado nacional e internacional y difunden nuestra agenda cultural y turística. También se brinda asistencia social a quienes son derivados a Buenos Aires por temas de salud y se resuelven trámites del Registro Civil, para que todo sanjuanino tenga a su provincia siempre cerca suyo.

Con este espíritu, estamos en permanente movimiento y afrontando nuevos desafíos. Por eso trabajamos y soñamos con que la Casa siga creciendo y esté a la altura de las circunstancias y necesidades de todos los sanjuaninos.

Detalles de la Casa de San Juan en Buenos Aires



Esta casona de fachada neoitaliana, fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1948.

Al ingresar, lo primero que encontramos es un amplio zaguán que nos conduce a una típica casa “larga” de aquella época, con una sola planta y tres patios.

Primer Patio

El primer patio se destaca por su embaldosado en damero de mármol, blanco y negro y se mantiene prácticamente igual a como lucía en sus mejores años. En este espacio Sarmiento recibía a sus invitados.

En ese mismo lugar, actualmente se encuentra emplazado un busto de Sarmiento realizado en mármol de carrara por Víctor de Paul.

Segundo Patio

Una vez atravesado el zaguán comienza el segundo patio, donde se encuentra la pajarera, un aljibe con brocal de piedra y galería.

En este patio también se encuentra el área de servicio de la Casa y la escalera que conducía al atelier de su nieta Eugenia Belin Sarmiento, destacada artista plástica.

Eugenia realizó los mejores retratos de su inmortal abuelo, y en esa Casa tuvo, propuesta por su abuelo, su primera exposición plástica, ya que aún no existían las galerías de arte.

Tercer Patio

El tercer patio, cuenta con parras y un retoño de la famosa higuera de la casa de Sarmiento en San Juan.

En este Patio también se ubicaba el mirador, uno de los sitios preferidos de Sarmiento cuando habitaba la casa, ya que desde él podía ver la Casa Rosada y el puerto, debido a que era uno de los puntos más altos de la Ciudad.